Científicos españoles han conseguido secuenciar el genoma del lince ibérico (Lynx pardinus), felino que habita únicamente en la Península Ibérica y unos de los animales en mayor peligro de extinción.

Las investigaciones llevadas a cabo por un grupo de científicos pertenecientes a diferentes instituciones han estudiado el genoma del lince ibérico y concluido que el felino presenta uno de los genomas con menor diversidad de la fauna. “De todas las especies cuyos genomas han sido secuenciados, el lince ibérico es el que tiene menor diversidad genética”, asegura José Antonio Godoy, investigador principal del proyecto del genoma del lince y científico de la Estación Biológica de Doñana (CSIC).

La inferioridad de la diversidad genética del lince es incluso inferior a la de otros animales también en peligro de extinción como la del orangután de Borneo, el leopardo de las nieves o el demonio de Tasmania.

En actualidad hay unos 400 ejemplares de lince, cifra que ha aumentado gracias a la protección que recibe y los estudios y recursos para ayudar a la procreación de la especie. Los investigadores afirman que se trata de un animal que lleva cientos de años próximo a la extinción.

Conclusiones de la investigación

Candiles, un macho del Centro de Cría de La Olivilla, en Jaén, ha sido el lince del que se han extraído las muestras de ADN para el estudio. Este ejemplar ha sido padre de 11 crías, desde 2010, la mayoría puestas en libertad con la esperanza de recuperar la población salvaje del lince. Los investigadores han identificado los 21.257 genes que definen a la especie, número parecido al de otros mamíferos y el ser humano.

“Las poblaciones pierden diversidad cuando se hacen pequeñas. En el caso del lince, su escasa diversidad se debe a dos factores. En primer lugar, a que su población nunca fue muy abundante, principalmente porque estuvo limitada a la Península Ibérica, a diferencia de la del lince boreal, que ocupa toda Eurasia. Además, hemos visto que el tamaño de su población fue decreciendo con el tiempo, es decir, es como si lloviera sobre mojado”, subraya Godoy.

Se trata de una especie que hace 300 años vio reducido su número a un 10% de la población total en ese momento.

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